Este proyecto de reforma de una vivienda ubicada en el barrio de Ruzafa, surge como respuesta a la necesidad de modernizar los acabados de una vivienda ya reformada hace más de diez años. La intervención se centra en reorganizar algunos espacios del apartamento, recuperando el encanto original del edificio en contraposición con los acabados y prestaciones modernas.
Esta operación permite generar espacios más amplios y flexibles, optimizando al mismo tiempo la circulación y eliminando espacios residuales. La nueva organización establece una lectura más clara de la vivienda, donde la zona pública y la privada quedan correctamente jerarquizadas.
De forma paralela, se aborda una renovación integral de las instalaciones, incorporando sistemas de climatización mediante conductos vistos y soluciones orientadas a la eficiencia energética, integrados de manera discreta dentro del diseño. Se cuidan especialmente los encuentros constructivos y la integración de elementos técnicos para mantener una lectura limpia y ordenada del espacio.
La propuesta material se resuelve a partir de una paleta neutra y atemporal, con acabados continuos en tonos claros que refuerzan la percepción de amplitud y luminosidad. Las carpinterías a medida y los elementos integrados aportan funcionalidad y capacidad de almacenamiento sin alterar la claridad formal del conjunto.
El resultado de la reforma es un exclusivo apartamento de dos dormitorios y dos baños, uno de ellos en suite, con una espaciosa zona de salón-comedor y cocina, conectada con una soleada terraza. El proyecto armoniza a la perfección la esencia clásica del edificio con las exigencias y acabados de la vida contemporánea.