Un punto clave en este proyecto ha sido la integración de la cocina en el salón, creando un espacio diáfano que invita a la convivencia. La cocina, diseñada con una península para sectorizar ambos espacios, se convierte en el corazón del hogar, ideal para el día a día y para recibir invitados. La luminosidad se maximiza gracias a la distribución abierta, proporcionando una sensación de amplitud y fluidez.
Los suelos de porcelánico de imitación madera aportan calidez y resistencia, combinando la estética natural de la madera con la durabilidad y fácil mantenimiento del porcelánico. Esta elección contribuye a la continuidad visual entre las diferentes estancias.
La carpintería exterior, de la reconocida marca Cortizo, garantiza un excelente aislamiento térmico y acústico, mejorando la eficiencia energética y el confort en el interior del hogar. En cuanto a la carpintería interior, cada elemento ha sido fabricado a medida, desde los armarios de líneas limpias en dormitorios y pasillos, hasta las puertas de suelo a techo, lo que subraya la atención al detalle y el acabado minimalista y uniforme en todo el piso.
Los baños reflejan la misma línea estética de modernidad y minimalismo. Los revestimientos de tonos neutros, que evocan la piedra natural, crean un ambiente sereno y elegante. Destaca el mobiliario de baño con encimeras de Corian y lavabos integrados, así como los espejos con iluminación perimetral que aportan un toque de sofisticación.